En mi artículo anterior, “El mercado mundial de la televisión: una batalla cambiante por la cima” Exploré la dinámica cambiante de la industria de la televisión y la creciente presión sobre las marcas premium tradicionales. Desde entonces, uno de los desarrollos más dramáticos en el mercado se ha hecho oficial: Sony y TCL han anunciado planes para formar una empresa conjunta que se hará cargo del negocio de televisores y entretenimiento doméstico de Sony.
Según el memorando de entendimiento anunciado en enero de 2026, la nueva compañía será 51%, propiedad de TCL, y 49%, propiedad de Sony, y se espera que las operaciones comiencen alrededor de abril de 2027, una vez obtenidas las aprobaciones regulatorias. La empresa conjunta gestionará todo, desde el desarrollo y la fabricación de productos hasta la logística y las ventas de televisores y productos de audio para el hogar de la marca Sony.
Esto plantea una pregunta obvia: ¿Era predecible esta decisión?
Para responder a eso, revisé los informes financieros de ambas compañías en busca de señales tempranas. Dos documentos son particularmente reveladores.
- Presentación anual de Sony correspondiente al año 2025 a los reguladores estadounidenses
- Informe financiero de TCL Electronics correspondiente a 2025:
Al examinarlos uno al lado del otro, los informes dibujan un panorama fascinante de dos empresas que se mueven en direcciones opuestas.
Una empresa se está retirando gradualmente de la fabricación de hardware de consumo a gran escala, mientras que la otra está expandiendo rápidamente su dominio industrial en el sector de los televisores.

Informe financiero de Sony: Una marca premium bajo presión
El informe 20-F presentado por Sony revela una clara tendencia en el segmento de electrónica de consumo de la compañía, particularmente en televisores y equipos de entretenimiento para el hogar. El informe muestra que los ingresos por televisores de Sony disminuyeron significativamente año tras año. La compañía registró:
- 624.300 millones de yenes en ventas de televisores en el año fiscal 2024.
- 564.100 millones de yenes en el año fiscal 2025
Eso representa una caída de aproximadamente 9,6% en ingresos televisivos en un solo año fiscal.
Una tendencia similar se observa en la categoría más amplia de Audio y Vídeo de Sony, que incluye auriculares, altavoces y otros dispositivos de entretenimiento para el hogar.
Ese segmento disminuyó de 412.100 millones de yenes a 391.700 millones de yenes con respecto al año anterior.
Si bien estas cifras no sugieren un colapso empresarial, sí ponen de manifiesto un sector que se enfrenta a una intensa competencia y a márgenes cada vez menores. La estrategia corporativa de Sony, según el informe, refleja este cambio. Durante la última década, la compañía ha hecho cada vez más hincapié en negocios con mayor rentabilidad y diferenciación, entre los que se incluyen:
- Juegos de PlayStation
- Producción musical y cinematográfica
- Sensores de imagen para cámaras y teléfonos inteligentes
Estas áreas representan ahora los motores de crecimiento estratégico de la empresa, mientras que la electrónica de consumo tradicional, que en su día fue la esencia de Sony, desempeña un papel menor en el crecimiento general.
Este reposicionamiento estratégico sugiere que la prioridad de Sony es mantener el liderazgo tecnológico y el valor de su marca, en lugar de competir en escala de producción.
Informe financiero de TCL: El auge de una potencia manufacturera.
Si el informe de Sony refleja cautela en lo que respecta al hardware de consumo, el informe de TCL cuenta una historia completamente diferente.
El informe financiero de la compañía correspondiente a 2025 destaca el fuerte crecimiento de su negocio de televisores y una rápida expansión en tecnologías de visualización avanzadas.
Según el informe:
- Los ingresos del negocio de televisores de TCL aumentaron en 9,41 TP3T año tras año.
- El beneficio bruto aumentó en 12,91 TP3T
- El tamaño medio de los televisores enviados aumentó a 53,4 pulgadas a nivel mundial.
Aún más llamativo es el crecimiento en las categorías de publicidad premium:
- Los envíos de televisores QLED aumentaron un 73,71%
- Los envíos de televisores Mini-LED aumentaron un 176,11% (3TP).
Según datos de Omdia citados en el informe, en la primera mitad de 2025 TCL controlaba el 28,71% del mercado mundial de envíos de televisores Mini-LED.
La tecnología Mini-LED se ha convertido en una de las tecnologías de visualización de más rápido crecimiento en el segmento de televisores de gama alta, y TCL ha invertido mucho en ella, tanto como plataforma tecnológica como elemento diferenciador frente a la tecnología OLED.
La estrategia de la empresa se basa en una combinación de:
- fabricación a gran escala
- integración vertical en la cadena de suministro de pantallas
- expansión agresiva en los mercados internacionales
En otras palabras, la fortaleza de TCL reside precisamente donde la de Sony se ha debilitado: la producción a escala industrial y rentable.
Dos estrategias, una alianza
Al comparar los datos financieros de Sony y TCL, la lógica detrás de la empresa conjunta se vuelve mucho más clara. Sony y TCL aportan fortalezas fundamentalmente diferentes.
Sony contribuye con:
- Prestigio de marca en televisores de alta gama
- tecnologías avanzadas de procesamiento de imágenes
- experiencia en ingeniería de audio
- una base de clientes entusiastas y leales
TCL contribuye con:
- escala de fabricación masiva
- control del desarrollo de la tecnología de visualización
- fuerte eficiencia de costos
- Ampliando la distribución global
Los observadores del sector han señalado que esta alianza combina eficazmente la marca premium y la experiencia en procesamiento de imágenes de Sony con la escala industrial y las capacidades tecnológicas de visualización de TCL.
En términos prácticos, la nueva empresa gestionará toda la cadena de valor, desde el diseño del producto hasta la fabricación y la logística, mientras que Sony conservará una participación minoritaria significativa.
Qué significa esto para el mercado mundial de la televisión.
La alianza entre Sony y TCL representa algo más que una reestructuración corporativa. Refleja una transformación más profunda dentro de la industria televisiva.
En las últimas cuatro décadas, el liderazgo en la fabricación de televisores ha cambiado geográficamente:
- Estados Unidos dominó la primera etapa de la electrónica de consumo.
- Japón tomó la delantera en las décadas de 1980 y 1990.
- Corea del Sur experimentó un auge en la década de 2000 gracias a Samsung y LG.
- En la actualidad, empresas chinas como TCL y Hisense están impulsando la siguiente fase.
Los fabricantes chinos dominan actualmente la producción a gran escala de pantallas LCD y Mini-LED, lo que les confiere una ventaja estructural en cuanto a costes y cadenas de suministro.
Por lo tanto, la decisión de Sony de colaborar con TCL no se trata simplemente de reducir costes, sino de adaptarse a un mercado global donde la escala de fabricación y el control de la cadena de suministro se han convertido en factores competitivos decisivos.
La pregunta clave: ¿Qué pasará con los televisores Sony?
Para los aficionados y los amantes del cine en casa, la principal preocupación es si los televisores Sony conservarán su esencia.
La compañía insiste en que la alianza busca combinar fortalezas en lugar de diluir la marca. Se espera que la experiencia de Sony en procesamiento de imagen, ajuste y diseño industrial siga siendo fundamental para los productos futuros.
Mientras tanto, la capacidad de fabricación de TCL podría permitir a Sony competir de forma más eficaz en segmentos donde ha tenido dificultades, en particular en el de los televisores de gama media, donde las marcas chinas han ganado muchísimo terreno en los últimos años.
Si la colaboración funciona según lo previsto, los futuros televisores Sony podrían seguir ofreciendo la calidad de imagen y el procesamiento por los que la marca es conocida, pero producidos con la eficiencia de uno de los mayores fabricantes de televisores del mundo.
Un punto de inflexión para la industria
Los informes financieros de Sony y TCL revelan que la empresa conjunta no fue una decisión repentina ni sorprendente. En cambio, fue el resultado lógico de dos tendencias a largo plazo:
- Sony está reorientando gradualmente su negocio hacia el contenido, los videojuegos y las tecnologías de alto valor.
- TCL se está expandiendo agresivamente como uno de los mayores fabricantes de televisores del mundo.
En conjunto, estas tendencias sientan las bases para una de las alianzas más importantes que la industria televisiva ha visto en años.
Y para el mercado mundial de la televisión, esto podría marcar el comienzo de un nuevo modelo, uno en el que el liderazgo de marca y la escala de fabricación ya no se encuentren en la misma empresa.